Cómo escapar de una vida calculada

«Lo que cuenta es cómo escapamos de una vida calculada, juntos» dice Geert Lovink en este artículo sobre las redes sociales y la distracción: «La distracción y sus descontentos. Altos y bajos en la sensibilidad de las redes soicales».  La traducción es de I. M. Calderón (gracias miles).

La «distracción» es una noción hojaldrada, tiene un espesor histórico y eso moviliza, movilizó siempre, a Lovink para reponer la conversación sobre las redes sociales y su (necesaria) politización.

La pregunta sobre anteriores formas de interacción digital, como la que me hago en mi investigación, presupone otro interrogante, uno sobre el propio presente: ¿qué relaciona a la economía de la reputación con el capitalismo global? No hay pregunta posible sobre sociabilidades previas a la web sin comprensión de las dinámicas culturales de las redes sociales. El extrañamiento inmediato frente a las prácticas desconocidas de las sociabilidades de módem permite desnaturalizar procedimientos considerados normales o eternos pero debe estar mediado por consideraciones acerca de las tecnologías acutales. Esa forma engelsiana de referir comportamientos «primitivos» para historizar el capitalismo habilita también las conjeturas de Lovink, con las que es capaz de relacionar el swipe, un gesto cotidiano de la ciudad actual, con otros sensorios (de siglos y siglos anteriores). Por eso es tan importante, en el artículo traducido, la cita del libro de Petra Loeffler, Distributed Attention, a Media History of Distraction (todavía sin traducción al inglés o al español).

 

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.